Sutra de la Plena Consciencia de la Respiración

Así le oí a Buda enseñar, un día que estaba todavía en Sravasti, en el parque de Jeta con numerosos de sus grandes y renombrados discípulos, como Sariputra, Mahamogallana, Mahakasapa, Mahakacayana, Mahakotita, Mahakapina, Anuruda, Revata, Ananda, etc. En la comunidad, los Monjes más ancianos se ocupaban de los más jóvenes y les enseñaban. Algunos enseñaban a una decena de ellos, otros a una veintena, otros a una treintena o a una cuarentena… Así, los jóvenes Monjes hacían grandes progresos.
La noche de luna llena del cuarto mes, sentado en el exterior rodeado de la asamblea de monjes, Buda les dijo, después de haberlos observado un momento silenciosamente:Queridos Monjes, nuestra comunidad es realmente pura. Tiene una buena calidad de práctica. En su seno no hay cháchara arrogante y fútil. Es digna de ofrendas y de respeto y de ser considerada como un campo de méritos.

¡Oh Monjes!, hay entre vosotros algunos que ya han realizado el fruto de Arahat, destruido toda aflicción, descargado todo fardo y alcanzado la comprensión y la emancipación. Otros ya han quebrado los cinco primeros lazos, realizado el fruto del no-retorno y no regresarán más en el ciclo de nacimiento y muerte. Están aquellos que se han liberado de los tres primeros lazos y han realizado el fruto del único-retorno. Ellos han controlado el ámbito ordinario de las aflicciones como la avidez, la cólera y la ignorancia y no necesitan retornar más que una sola vez al ciclo de nacimiento y muerte. Otros se han liberado de los tres lazos y han alcanzado el fruto de la “Entrada en la corriente” y se dirigen firmemente hacia el estado del Despertar. Están los que practican los cuatro establecimientos de la plena consciencia. Están los que practican los cuatro esfuerzos justos y los cuatro poderes milagrosos, las cinco facultades, las cinco energías, los siete factores del Despertar o el noble camino óctuple. Están los que practican la bondad o la compasión, los que practican la dicha o la ecuanimidad, las nueve contemplaciones o la contemplación de la impermanencia. Y otros que practican también la plena consciencia de la respiración.
(C)

¡Oh monjes!, la plena consciencia de la respiración aportará grandes frutos y grandes beneficios, si se desarrolla y practica continuamente. Llevará a la realización de los cuatro establecimientos de la plena consciencia. Si los cuatro establecimientos de la plena consciencia se desarrollan y practican sin interrupción, conducirán al éxito en la práctica de los siete factores del Despertar. Si los siete factores del Despertar, son desarrollados y practicados asiduamente, desembocarán en la comprensión y en la liberación.

¿Cómo desarrollar y practicar continuamente la plena consciencia de la respiración con el fin de que esta práctica produzca grandes frutos y dé grandes beneficios?

Esto se hace así, monjes: el practicante va al bosque o al pie de un árbol en un sitio desierto; se sienta en la posición del loto, el cuerpo erguido y estable, la plena consciencia sólidamente establecida ante él. Cuando inspira, él sabe que inspira; cuando espira, él sabe que espira.

1. “Cuando inspiro largamente, sé que inspiro largamente. Cuando espiro largamente sé que espiro largamente.” Es así cómo practica.

2. “Cuando inspiro brevemente, sé que inspiro brevemente. Cuando espiro brevemente, sé que espiro brevemente” Es así cómo practica.

3. “Inspiro y soy consciente de todo mi cuerpo. Espiro y soy consciente de todo mi cuerpo”. Es así cómo practica.

4. “Inspiro y relajo todo mi cuerpo. Espiro y relajo todo mi cuerpo totalmente”. Es así cómo practica.

5. “Inspiro y me siento dichoso. Espiro y me siento dichoso”. Es así cómo practica.

6. “Inspiro y me siento feliz. Espiro y me siento feliz”. Es así cómo practica.

7. “Inspiro y soy consciente de mis sensaciones. Espiro y soy consciente de mis sensaciones. Es así cómo practica.

8. “Inspiro y calmo mis formaciones mentales. Espiro y calmo mis formaciones mentales”. Es así cómo practica.

9. “Inspiro y soy consciente de mis formaciones mentales. Espiro y soy consciente de mis formaciones mentales”. Es así cómo practica.

10. “Inspiro y vuelvo mi espíritu dichoso y feliz. Espiro y vuelvo mi espíritu dichoso y feliz.” Es así cómo practica.

11. “Inspiro y concentro mi espíritu. Espiro y concentro mi espíritu”. Es así cómo practica.

12. “Inspiro y libero mi espíritu. Espiro y libero mi espíritu”. Es así cómo practica.

13. “Inspiro y contemplo la naturaleza impermanente de todas las cosas. Espiro y contemplo la naturaleza impermanente de todas las cosas”. Es así cómo practica.

14. “Inspiro y contemplo la naturaleza de todo lo que no merece ni deseo, ni apego. Espiro y contemplo la naturaleza de todo lo que no merece ni deseo, ni apego”. Es así cómo practica.

15. “Inspiro y contemplo la naturaleza del no-nacimiento y no-muerte de todas las cosas. Espiro y contemplo la naturaleza del no-nacimiento y no-muerte de todas las cosas”. Es así cómo practica.

16. “Inspiro y contemplo el soltar. Espiro y contemplo el soltar”. Es así cómo practica.

Desarrollada y practicada continuamente según estas instrucciones, la plena consciencia de la respiración producirá grandes frutos y grandes beneficios.
(C)

¿Cómo desarrollar y practicar de forma continua la plena consciencia de la respiración para tener éxito en la práctica de los cuatro establecimientos de la plena consciencia?

Cuando el practicante inspira o espira, larga o brevemente, consciente de su respiración y de todo su cuerpo, o consciente de que calma todo su cuerpo, él se establece entonces, en la contemplación del cuerpo en el cuerpo, con aplicación, en plena consciencia, comprendiendo claramente su estado, libre de todo apego y aversión por esta vida. En ese caso, inspirar y espirar en plena consciencia corresponde al primer establecimiento de la plena consciencia: el cuerpo.
(C)

Cuando el practicante inspira o espira, totalmente consciente de la dicha y de la felicidad, consciente de sus formaciones mentales, o calmando sus formaciones mentales, se establece serenamente en la observación de las sensaciones en las sensaciones con aplicación, en plena consciencia, comprendiendo claramente su estado, libre de todo apego y aversión por esta vida. Las sensaciones vividas en estas respiraciones conscientes corresponden al segundo establecimiento de la plena consciencia: las sensaciones.
(C)

Cuando el practicante inspira o espira, totalmente consciente del espíritu, calmándolo, focalizándolo en la concentración, desatándolo para liberarlo, se establece en la observación del espíritu en el espíritu, con aplicación, en plena consciencia, comprendiendo claramente su estado, libre de todo apego y aversión por esta vida. Estos ejercicios de respiración consciente corresponden al tercer establecimiento de la plena consciencia: el espíritu. Sin la plena consciencia de la respiración, sería imposible desarrollar la plena consciencia y la compresión.
(C)

Cuando el practicante inspira o espira contemplando la naturaleza impermanente de todos los fenómenos, la naturaleza de toda cosa que no merece deseo o apego, la naturaleza del no-nacimiento y de la no-muerte de toda cosa y el soltar, en ese momento, se establece en la contemplación de los objetos del espíritu en los objetos del espíritu, con aplicación, en plena consciencia, comprendiendo claramente su estado, libre de todo apego y aversión por esta vida. Estos ejercicios de respiración consciente corresponden al tercer establecimiento de la plena consciencia: el dharma (objeto de la percepción).

Si la plena consciencia de la respiración se desarrolla y practica continuamente, conducirá a la perfecta consecución de los cuatro establecimientos de la plena consciencia.
(C)

Y si los cuatro establecimientos de la plena consciencia son desarrollados y practicados de forma continua, conducirán a la perfecta realización de los siete factores del Despertar. ¿De qué forma?

Cuando el practicante vive apaciblemente sin distracción en la contemplación del cuerpo en el cuerpo, de las sensaciones en las sensaciones, del espíritu en el espíritu y de los objetos del espíritu en los objetos del espíritu, con aplicación, en plena consciencia, comprendiendo claramente su estado, libre de todo apego y aversión por esta vida y mantiene su plena consciencia con solidez y constancia, alcanza entonces el primer factor del Despertar: la plena consciencia. Este factor crecerá progresivamente hasta la perfección.

Cuando el practicante vive apaciblemente sin distracción en la plena consciencia para meditar y analizar profundamente todo dharma, entonces nace y se desarrolla en él el segundo factor del Despertar: la investigación de los dharmas. Éste crecerá progresivamente hasta la perfección.

Cuando el practicante vive apaciblemente sin distracción en la contemplación y analiza todo dharma de forma perseverante y estable, entonces nace y se desarrolla en él el tercer factor del Despertar: la energía. Éste crecerá progresivamente hasta la perfección.

Cuando el practicante vive constante e imperturbablemente en la práctica con energía, entonces nace y se desarrolla en él el cuarto factor del Despertar: la dicha y la felicidad supra-mundanas. Éste crecerá progresivamente hasta la perfección.

Una vez que vive sin distracción en el estado de dicha y de felicidad, el practicante siente su cuerpo y su espíritu ligeros y pacíficos gracias al nacimiento y al desarrollo del quinto factor del Despertar: la ligereza. Éste crecerá progresivamente hasta la perfección.

Cuando su cuerpo y su espíritu son ligeros y pacíficos, el practicante puede entrar fácilmente en la concentración. En ese momento, el sexto factor del Despertar nace y se desarrolla en él: la concentración. Éste crecerá progresivamente hasta la perfección.

Una vez que vive verdaderamente en la concentración, el practicante cesa de discriminar y de comparar. Así, el séptimo factor del Despertar se genera y desarrolla en él: la ecuanimidad. Éste crecerá progresivamente hasta la perfección.

He aquí cómo los cuatro establecimientos de la plena consciencia, si son desarrollados y practicados continuamente, conducirán a la realización perfecta de los siete factores del Despertar. Pero, ¿cómo los siete factores del Despertar, cuando son desarrollados y practicados regularmente, pueden conducir a la realización de la comprensión y la liberación?

Si el practicante sigue el camino de los siete factores del Despertar, retirado en la tranquilidad, contemplando continuamente la naturaleza del no-nacimiento y de la no-muerte de todos los dharmas, obtendrá la capacidad de soltar. Esto será el resultado de la práctica de los siete factores del Despertar y conducirá a la realización perfecta de la comprensión y de la liberación.

Esto es lo que el Despierto declaró.
Y cada uno en la asamblea se llenó de dicha escuchando sus enseñanzas.
(C C)

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