Sutra sobre los cinco métodos para poner fin a la irritación y la cólera

Así oí decir un día, cuando Buda residía en el monasterio de Anathapindika, en la arboleda de Jeta, cerca de la ciudad de Shravasti.

Aquel día, el venerable Shariputra dijo a los monjes: «Amigos, hoy me gustaría compartir los cinco métodos para poner fin a la cólera. Les ruego que me escuchen con atención y que pongan en práctica lo que les voy a enseñar».

Los bhikshus accedieron a escuchar atentamente.

El venerable Shariputra preguntó: «¿Cuáles son los cinco métodos para poner fin a la cólera?»

»He aquí el primer método: queridos amigos, cuando las acciones corporales de alguien no son amables pero sus palabras sí lo son, si sientes ira hacia él y eres sabio, sabrás cómo meditar para poner fin a la cólera.

»Queridos amigos, imaginemos un bhikshu que practica el ascetismo y que viste siempre un manto hecho de retales. Un día pasa por delante de un vertedero lleno de excrementos, orina, mocos y otras inmundicias, y ve en él un retal de tela todavía intacta. Con su mano izquierda lo recoge y con la derecha lo extiende. Observa que el retal no está todavía ni agujereado ni manchado por excrementos, orina, esputos y otras inmundicias. Lo dobla, lo guarda y se lo lleva a su casa para lavarlo y coserlo a su manto. Queridos amigos, si somos sabios, cuando las acciones corporales de alguien no son amables pero sus palabras sí lo son, no deberíamos prestar atención a sus desagradables acciones corporales, sino fijarnos únicamente en sus amables palabras. Esto nos ayudará a poner fin a la cólera. (C)

»Queridos amigos, he aquí el segundo método: si te encolerizas con alguien cuyas palabras no son amables pero cuyas acciones corporales sí lo son, si eres sabio, sabrás cómo meditar para poner fin a la cólera.

»Queridos amigos, imaginemos que no lejos de la ciudad se halla un lago profundo, pero su superficie está cubierta de algas y hierbas. Una persona sedienta y acalorada se aproxima al lago. Se desnuda, se sumerge en el agua y separando con sus manos las algas y las hierbas, calma la sed y disfruta del baño. Lo mismo es con alguien cuyas palabras no son amables pero cuyas acciones corporales sí lo son. No prestes atención a sus palabras. Observa únicamente sus acciones corporales para poder poner fin a la cólera. Es así como un sabio practica. (C)

»Queridos amigos, he aquí el tercer método: cuando ni las acciones corporales ni las palabras de una persona son amables, pero guarda aún algo de amabilidad en el corazón, si estás encolerizado con ella y eres sabio, sabrás cómo meditar para poner fin a la cólera.

»Queridos amigos, supongamos que una persona se dirige hacia un cruce de caminos. Está agotada, sedienta y sufre pobreza, calor, privaciones y gran dolor. Al llegar a la encrucijada, ve la huella de un búfalo llena de agua de lluvia estancada. Esa persona se dice: “Hay muy poca agua en esta huella de búfalo. Si tomo el agua con las manos o con una hoja, la removeré y se hará turbia e imbebible. Por tanto, he de arrodillarme, poner brazos y rodillas en el suelo para acercar los labios al agua y beberla directamente”. Inmediatamente lo hace. Queridos amigos, cuando vean a una persona cuyas acciones corporales y palabras no sean amables, pero guarda aún algo de amabilidad en el corazón, no presten atención a sus acciones o palabras, sino al resto de amabilidad que hay en su corazón para poder poner fin a la cólera. Es así como un sabio practica. (C)

»He aquí el cuarto método, queridos amigos: cuando ni las acciones corporales ni las palabras de alguien son amables, y no hay nada de amabilidad en su corazón, si estás encolerizada con él y eres una persona sabia, sabrás cómo meditar para poner fin a la cólera.

»Queridos amigos, imaginemos una persona que hace un largo viaje y enferma. Está sola, exhausta y lejos de cualquier ciudad. Cae en la desesperación, pues sabe que morirá antes de finalizar su viaje. Si en ese momento aparece alguien y ve la situación en la que se encuentra, le tomará de la mano y le llevará a la ciudad más cercana, donde la cuidará, la curará y se asegurará de que no le falten vestidos, alimentos y medicamentos. Gracias a esta compasión y bondad amorosa, el viajero se salva. De la misma forma, amigos, cuando vean a alguien cuyas acciones corporales y palabras no sean amables, y en cuyo corazón no haya nada de amabilidad, generemos este pensamiento: “Una persona cuyas acciones corporales y palabras no son amables, y en cuyo corazón no hay nada de amabilidad es una persona que padece gran sufrimiento. No tendrá ninguna posibilidad de transformarse y de llegar a la tierra de la felicidad si no encuentra un buen amigo espiritual”. Pensando así podrás llenar tu corazón de compasión y amor hacia esa persona. Podrás poner fin a la cólera y ayudar a esa persona. Es así como un sabio practica. (C)

»Queridos amigos, he aquí el quinto método: si hay alguien cuyas acciones corporales son amables, cuyas palabras son amables y cuya mente es amable, si sientes ira hacia él y eres sabio, sabrás cómo meditar para poner fin a la cólera.

»Queridos amigos, supongamos que no lejos de una ciudad se halla un hermoso lago. El agua del lago es límpida y dulce, su lecho es uniforme, las orillas abundan en verde hierba y en torno al lago extienden su sombra bellos y frondosos árboles. Una persona sedienta, agobiada de calor y cubierta de sudor llega al lago, se desnuda, deja sus ropas en la orilla, se sumerge en el agua y disfruta alegremente bebiendo y bañándose en el agua. El calor, la sed y el sufrimiento se disipan al instante. Del mismo modo, amigo, cuando veas a alguien cuyas acciones corporales son amables, cuyas pala- bras son amables y cuya mente es amable, presta atención a toda su amabilidad de cuerpo, palabra y mente y no dejes que la cólera o los celos te invadan. Si no sabes cómo vivir feliz con una persona tan fresca como esa, no puedes ser llamado sabio. (C)

»Mis queridos amigos, he compartido los cinco métodos para poner fin a la cólera.

Después de haber escuchado las palabras del venerable Shariputra, los bhikshus fueron felices de recibir estas enseñanzas y ponerlas en práctica. (CC)

MADHYAMA AGAMA 25 (CORRESPONDE A AGHATA VINAYA SUTTA [SUTRA SOBRE EL EJEMPLO DEL AGUA], ANGUTTARA NIKAYA 5. 162)  – Archivo de Sangha del Buen Ayre – Nombre: TNH – Discurso sobre los cinco métodos para poner fin a la irritación y la cólera

 

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